Lo tiré a mi lado cuando dijo aquello. Besé sus cabellos y busqué su nariz para darle un besito.
- Los dos lo fuimos.-sonreí con pena pero luego la cambié a una sonrisa amplia.- Pero ahora estamos juntos.-le besé los labios suavemente tirándolo contra mi pecho y luego me separé sonrojado. Era raro para mí estar así con un hombre, y más aún mi mejor amigo.- Aún me siento algo raro, pero a pesar de eso, mi corazón late tan pero tan fuerte, que no puedo evitar besarte siempre que puedo.-hablé suavemente mientras relamía mis labios.
Aún estaba con el pecho descubierto, no me incomodaba en lo absoluto aunque debo decir que sentir su cabeza y mano sobre el, me hace sentir extrañamente apenado.
- Yo tampoco puedo dejar de hacerlo.-susurró y me besó de nuevo poniendo la mitad de su cuerpo en el mío, y luego se separó.- ¿Vemos una película?
- ¿Cuál? -pregunté pensando en cuales tenía anticipadamente.
- No lo sé, ¿“El imperio de los sentidos”?-indagó.
- Esa es viejísima, tendré que revolver el armario de mi madre, y estoy segura de que me echará en cara el hecho que está repleta de japonesas desnudas.-reí un poco me dio gracia imaginarme la situación.
- ¿Enserio? -dijo inocente.
- ¿Nunca la viste? -pregunté.
- No.-rió un poco.
- Haré un esfuerzo e iré a buscarla.-sonreí y me levanté.- Espero no se de cuenta, igualmente… no es nada del otro mundo, tampoco es que es porno.-reí.- La trama es muy interesante.-comenté.- Ya vengo.
Fui al placard de mi madre y tomé la película para luego volver. Me daba algo de pudor tener que ver la película con Toma en este momento de nuestra relación, pero creía que no sería para tanto. Tampoco es que estaba listo para que algo pasase.
- Acá está.-reí.- ¿La vemos? -abrí el dvd y la puse en la tv para luego tirarme a la cama junto a él.
Sentí que me abrazó y no pude evitar besarle la nariz, me generó mucha ternura. Tomé su mano y la entrelacé en la mía, comenzando a ver la película.
Luego de unos 30 minutos, aquella geisha procedió a hacerle sexo a oral a aquel hombre mayor casado, y tantas otras cosas que “UFF” me hicieron entrar en calor.
Cuando me di cuenta de aquello, Toma estaba mirándome fijamente, como si quisiese hacer o decir algo.
- ¿Qué pasa amor? -pregunté con voz ronca, fue inevitable.
.jpg)
Actuuualiiiiiiiceeeeen *muere*
ResponderEliminar