En cuanto solté el celular, lo recosté de un rápido movimiento y puse medio cuerpo sobre el suyo, recostando mi cabeza en la curva de su cuello y dando un rápido beso allí. Me preocupaba que Toma tuviese esa indigestión por lo que iba a cuidarlo, como siempre hacía. Le hice cariñitos en la barriga para que doliera menos, y aunque sabía que eso no pasaría, al menos yo me sentía mejor al hacerlo, sentía que lo estaba reconfortando de alguna formal.
- ¿Te duele mucho? -pregunté.
- A-algo…-habló tembloroso, como si algo estuviese sucediendo, pero supuse que era por el dolor. Le di un beso en los labios y me abracé a él. El día estaba precioso para salir, pero tenía ganas de estar allí con él, sin escondernos de nada ni nadie. La casa estaba vacía y estar en silencio abrazado a él era el paraíso.
- Te amo…-solté de repente y luego lo miré y cambié la expresión.- ¿Le diremos a Ryuusei? -indagué.
- ¿El qué? -preguntó él.
- Que estamos juntos.-musité.
- ¿Estás loco Pi? -me miró abriendo los ojos.- Nos matará.-exclamó.
- No creo, somos lo más importante para él…-contesté. Él suspiró y asintió.
- ¿Le dirás a Rina?
- No sé, puede, sabes que ella adora el yaoi, así que supongo que será feliz con esto.-reí.
- Una cosa es eso y otra cosa es que tu hermano sea así.-hizo una mueca y a la vez rió.
- Estará bien, lo sé.-sonreí.
Nos quedamos en silencio. Sonreí refregando mi cabeza por su pecho. Parecía un pequeño gatito en busca de cariño. Noté que sonrió, y comenzó a acariciarme el cabello como tanto me gustaba. Cerré mis ojos y me quedé recostado allí.
- Eres muy tierno…-rompió el silencio.
- ¡No lo soy!
- Sí, si lo eres.-me picó el cachete.- Al menos conmigo si, y por eso te amo.-buscó mis labios y me aferré a sus hombros para besarlo unos instantes.
Sus besos me hacían sentir en las nubes, mi pecho subía y bajaba de forma intensa y mi estómago se regocijaba con un cóctel de mariposas.
Ahora que lo pienso, nuestra relación no era tan diferente a la de siempre, habían pocas cosas que se habían modificado, y que nos hacían querernos más. El besarnos, decirnos te amo, eran como un deleite que nos invadía hermosamente, completando cada parte de nuestro corazón con un poco más de amor cada vez.
Toma, era tan importante, tan necesario para mi vida. Se había convertido en una parte de mí, en mi tesoro, en aquello que nunca quería abandonar, en aquello que parecía matarme si me faltaba unos instantes.
Pensé que quizá era muy extremista mi pensamiento, pero no podía evitarlo.
- ¿Sabes que eres hermoso? -dije abriendo los ojos y susurrando a penas. Sentí el cantar de los pájaros, y al perro de la vecina pero no me inmuté. Solo quería mirarlo a los ojos, y sentir rápidamente otro beso suyo.
El beso no tardó en llegar, y fue dado con tanta ternura que creí que moriría de amor allí mismo. Sonreí aferrándome a su cara con las manos. Enredando mis dedos es sus cabellos, y susurrando pequeños “te amo”.
.jpg)
:):):)
ResponderEliminarsiga pa delante nomas niña..ya me meti en la historia...jaja
cuantos caps son o tenes hechos hasta ahora??
*levanta cartelito de fan*
ResponderEliminarwaaaa avanzaron mucho pero ya lei lo que me faltaba *-*
ame el sueño erotico de Toma *w*
oh ahora estan solitos nee... *cejitas* xD
saki