Me quedé en silencio. Aún no sabía que responder. Lo pensé unos instantes y razoné, seguíamos siendo amigos, eso era algo que nunca iba a cambiar, pero además… ¿éramos pareja?
- ¿Pareja? -dije dudoso.- No es algo que deba decidir yo solo, pero es lo que quiero que seamos.-contesté sonriendo.
Silencio. Sonrió de costado, me miró y me dio un pequeño beso en los labios.
- Me alegra saber eso.-contestó.- Yo también quiero eso, y estoy seguro de que no va a ser fácil.-habló.
- Lo sé, pero si estamos juntos no hay de que preocuparse.-sonreí y le acaricié la cara suavemente. Lo tomé de la mano y lo llevé a la cama donde me acosté y el apoyó su cabeza en mi pecho.- Siempre ha sido así, y ahora aún más.-completé.
- Lo sé.-susurró cerrando los ojos ya que había empezado a hacerle caricias en el cabello.- A pesar de todo, recién me doy cuenta, que ahora sabiendo qué somos realmente me siento menos incómodo.-sonrió.- Y a pesar de que hablamos de esto, y hay besos de por medio, todavía somos los mismos, nos tratamos igual.-rió.
- Es que siempre fuimos así, cariñosos.-contesté.- Natsu se ponía celosa a veces.-reí.
- ¿Ah? -abrió los ojos y me miró.- ¿Por qué?
- Porque decía que era más cariñoso contigo que con ella.-reí suavemente y Toma me imitó.
- Pero eras igual con ella.-comentó.
- Lo sé, pero quizá ella se daba cuenta de lo que me pasaba, no se mostró muy sorprendida cuando le expliqué la situación.-agregué.
- ¿Le contaste? -abrió los ojos como plato.
- No te preocupes, Natsu no le dirá a nadie, sabes que ella no es así.-le sonreí dándole seguridad.
- Tienes razón.
Silencio, pero uno que esta vez no era para nada incómodo. Lo miré a los ojos y él hizo lo mismo. No dejé de acariciarlo, mi mano libre y una de las suyas estaban entrelazadas. No podíamos evitarlo, nos salía natural ahora que sabíamos que estábamos juntos. Nuestros ojos parecían no querer dejar de enfrentarse, y nuestras sonrisas estaban más expresivas que nunca. Corté nuestro contacto visual para darle un pequeño beso, que se tornó apasionado, sin llegar más que a eso, a un simple y hermoso beso. Sabía que iba a costar dar un siguiente paso, teníamos miedo, ambos. No es que tampoco fuéramos muy expertos en el tema sexo, Toma había estado con la misma persona siempre, y yo únicamente con dos, lo que tampoco no era demasiado, y sumándole el hecho de que eran mujeres, y ninguno de nosotros lo éramos.
Seguí besando sus labios unos minutos más.
- ¿Quieres que te de tu pijama? -yo tenía el mío puesto. Aquel pantalón de jogging con una simple remera de entre casa. Y sí, él tenía pijama en mi casa, no es broma.
- Bueno.-lo busqué y se lo pasé.- Gracias.-se dirigió al baño a cambiarse y mientras yo abrí las sábanas y me metí dentro a esperarlo.
A los minutos salió. Aquella remera me encantaba, pero no por la remera en sí, sino por como quedaba perfecta en su persona. En realidad, todo le quedaba perfecto siempre.
Se acostó a mi lado y yo me abracé a él escondiéndome en su cuello como siempre lo hacía.
- Buenas noches.-dijo.
- Buenas noches.-susurré mientras ponía la alarma para la escuela y volvía a acomodarme en su brazo.
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q carajooo???
ResponderEliminarvoy aempezar a leer desde el principio...
xq me lo haces gayy?? jajaja...
aunq ahora ya tengo un nuevo amorr (L)
Quién? te apropiaste de mi hermano Jin? xd
ResponderEliminar(soy Agos xd aunque te aviso que esto está escrito con otra chica xd)
ajaja "apropiarse" no me suena lindo..jaja...el me cepta lo mas bien...no te preocupes q lo voy a cuidar...xd!
ResponderEliminarta buena el fic igual...seguila...:)