Lo besé, pensé que quizá las palabras no iban a poder expresar todo si primero no cometía esa acción. Sus labios estaban húmedos, algo que parecía ser normal, ya que la noche anterior parecían estar iguales, mientras que los míos estaban secos como siempre. Humedecerlos con mi lengua era como un tic, pero si pensaba en tener sus besos constantes no parecía ser necesario.
Cuando nos separamos, lo abracé, y aferrándome a su espalda, me escondí en su cuello cerrando los ojos.
- Era sumamente necesario para mí hacer eso primero.-contesté en un débil susurro separándome luego.- Pero ahora es necesario conversar… ¿no crees? -noté que asintió sonriendo.- Te amo…-dije suavemente sonriendo de costado con algo de vergüenza.- Hace varios meses que me siento en las nubes al verte. ¡Dios! ¡No puedo creer ser tan cursi! -reí suavemente.
- No eres cursi, eres tierno.-rió también.
- ¿No entiendes que si soy así contigo perderé reputación de ser “el rebelde”? -bromee y le di un beso en la mejilla.
- Pero siempre eres así conmigo.-contestó simplemente.
- Lo sé… No nos vayamos de tema.-reí un poco.- Como decía, hace unos meses que estoy luchando en si decirte o no, pero tenía miedo. Lo sé soy patético.-volví a reír.- Pero no pensé que sería tan simple.-sonreí y tomé su mano.- Pensé que dejarías de hablarme o algo.
- Nunca lo haría.-me besó suavemente previamente mirando que no hubiese nadie cerca de la puerta.- Lo siento, creo que me avergonzaría demasiado.-rió.
- No serías el único.-dije imitándolo. Las risas parecían ser infaltables cuando estaba con él. Siempre me divertía tanto, había cosas que sólo con él podía hacer o decir, él y sólo él. Aunque había un grave problema que tenía que solucionar, por mi bien y el de Toma.- Tengo que ir a la casa de Natsu.-hablé despacio y su cara hizo una leve mueca.- ¡No hagas ese puchero! -sonreí con ternura.- Iré para decirle que quiero dar por finalizada mi relación con ella…-hablé.- No quiero lastimarla, y no quiero sentir que te engaño tampoco.-sonreí y besé los labios de mi mejor amigo.- No quiero besar a nadie más que a ti.-agregué.
- Yo tampoco.-lo besé otra vez.- Te amo.-sentí que mi corazón latía muy fuerte al escucharlo.- Te amo, te amo, te amo, te amo.-reí y me tiré a sus brazos.
- ¿Quieres hacerme tener un coma diabético? Demasiada dulzura, aunque sería una forma hermosa de morir.-bromee.- Yo también mi amor.-le acaricié la cara.
- ¿No te sientes extraño? -preguntó.
- ¿De qué? -respondí.
- De que estemos así, los dos, siendo igual que siempre pero a la vez diferentes. Como que evolucionamos.-reí.
- Sí, pero me encanta.-se abrazó a mí.
- A mi también, a mi también.-sonrió.
- Esta noche…. ¿Te quedas en casa? ¡Por favor! -puse cara de perrito triste, no quería separarme por mucho tiempo.- ¿Si?
- Claro.-sonrió y solté el abrazo.
- Debo irme, deséame suerte, no quiero que se ponga mal. Me daría pena.-murmuré haciendo una mueca.
- Suerte.-contestó de igual forma y luego de saludar a su familia, me fui caminando hasta la casa de Natsu donde me esperaba un momento no muy agradable, en donde el llanto de su parte estaría presente.
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amo la historia!!
ResponderEliminaryamapi!! toma! omg hacen una linda pareja ;w;
continuenlaaa
soy su fan *-*U!!
AME LA IMAGEN DEL BLOG asjgfkljd *derretida*
._.*Q* *muere de amor* sigaaan la historiiia *saca el latigo* kushuupaaaooooooo~~~~
ResponderEliminarH: Arf!! *arde enfadado* RAWWWR!
JAJAJAJAJAJAJA comentarios ♥ -Se siente feliz xd-
ResponderEliminarAguante Kao y aguante yo ♥ JAJAJA tenemos fans xd