lunes, 7 de diciembre de 2009

Be loved XVI~

Apenas Yamapi y Rina se fueron, me dirigí a la habitación de mi hermano. Tenía que hablar de un par de cosas con él antes de morir asesinado por mi novio.

Ingresé a la habitación de Ryuusei, quien estaba tirado en su cama con la almohada cubriendo su cabeza y me senté al lado suyo.

-¿Estás psicológicamente preparado para una charla de hermanos? –cuestioné mirando hacia él, por más que no pudiera ver su rostro.

-No. –respondió al instante.

Suspiré y sonreí.

-¿Te gusta Rina? –cuestioné con voz monocorde.

-No. –dijo rotundamente.

-Entonces, ¿por qué la besaste? –insistí.

-No tengo idea, simplemente lo hice.

-Tiene que haber una razón, Ryuusei. No puedes besarla porque sí…

-¡Que no tengo idea! –bufó y apretó con fuerza la almohada contra sus cabellos.

Resoplé al ver su reacción y sonreí. Era obvio que no estaba acostumbrado a todo eso, si había un tema en el que nunca se metía era en el del amor.

-A ver, yo diría que te aclares un poco antes de que Pi te denuncie por abuso de menores. –puse los ojos en blanco.

Ryuusei gruñó.

-Es un exagerado, fue sólo un beso. Ni que la hubiese tocado. –se quejó.

-Lo sé, pero lo conoces. Es demasiado celoso con ella. Para él siempre será una niña frágil a la cual debe sobreproteger. Y más si hay buitres dándole vueltas. –expliqué meneando la cabeza con resignación.

-Hey, ¡yo no soy ningún buitre! –se sacó la almohada y se incorporó. –Yo no miro a Rina como si fuese un estúpido baboso. La quiero, es la hermana de un gran amigo a quien aprendí a apreciar con los años. La vi crecer conmigo, no soy un maldito pervertido. –sus palabras salieron atropelladamente, deseoso de dejar eso en claro.

-Pero entonces, ¿por qué la besaste? –me crucé de brazos y lo miré atentamente.

Ryuusei se quedó mudo, sin saber bien qué decir. Bajó la mirada y la posó en un punto fijo, negándose a mirarme a los ojos. Conocía muy bien esa actitud. Era muy propia de los Ikuta cuando no queríamos reconocer algo.

-Yo no… No sé, es que estábamos hablando y se veía tan linda, tan encantadora que no pude… no pude resistirlo. –murmuró completamente avergonzado, como si hubiera confesado el peor de sus errores.

Me llevé la mano al mentón.

-Mmhh… ¿Es la primera vez que la ves de ese modo? –interrogué.

Mi hermano menor se rascó la cabeza y llevó la mirada a otro punto aún más lejano.

-Eh… No, no es la primera vez. –dijo casi en un susurro.

Chasqué los dedos y asentí con la cabeza.

-Listo, te gusta. No le des más vueltas, es así.

-¡¿QUÉ?! No, no eso no es verdad, ¡no lo es! –exclamó sobresaltado.

Esbocé una gran sonrisa y lo obligué con mi mano a que girara su rostro hacia mí.

-Mi querido hermano, es así. Es demasiado obvio. Yo me di cuenta de que Pi me gustaba porque no paraba de mirarlo, de admirar su belleza. Y aparte porque llegó un punto en el que no podía vivir sin él, ya era demasiado. Bueno, ese es un caso aparte, yo estoy completamente enamorado de ese hombre. –me reí suavemente. –No tengas miedo en reconocerlo, si ella está interesada es aún con más razón. Yo puedo hablar con su hermano para tranquilizarlo un poco, aunque no prometo mucho teniendo en cuenta cómo es él. Espero no tener inconvenientes así con él y que sea celoso sólo con Rina, de lo contrario esto será un poco complicado, aunque no me molestaría tanto. Ver celoso a Pi es muy tierno, que reaccione así me da aún más ganas de besarlo y…

-Basta, deja de hablar de él porque voy a terminar lanzándote por la ventana y luego iré a vomitar. –me detuvo y me fulminó con la mirada.

Me eché a reír y tuve que taparme la boca para detenerme.

-Perdón, es algo inevitable. Más adelante te ocurrirá eso con Rina. –le guiñé un ojo.

-¡Já! Olvídalo, no soy como tú. La melosidad y yo no vamos de la misma mano. –dobló sus piernas para llevarlas hacia su pecho y así poder apoyar su cabeza sobre sus rodillas.

-Pero el amor y tú sí. –dije levantando el dedo índice.

Rodeó los ojos y suspiró.

-Sí, puede ser, quizá. No lo sé aún, este no es mi terreno. Déjame pensarlo un poco y ver cómo se dan las cosas. Es muy pronto para mí reconocer nada.

Sonreí ampliamente y llevé una mano a su hombro.

-Tranquilo, cualquier cosa que necesites me la puedes pedir. Yo te cubro con Pi, lo prometo. –levanté el dedo pulgar como asegurándoselo.

Ryuusei sonrió genuinamente.

-Gracias, hermanito. De verdad te lo agradezco, me da cosa hablar de estas cosas con mis amigos. Sabes que no soy muy amante de las emociones. Y me alegro por ti y por Pi, aunque si es posible no se anden besando frente mío. Los acepto, pero no es muy agradable ver a una pareja así y mucho menos si son dos hombres. –frunció el entrecejo y resopló con fuerza.

Solté una risilla nerviosa me mordí el labio inferior.

-Está bien, haré todo lo posible. Ya que está todo aclarado, ¿vamos a desayunar?

-Por favor, me muero de hambre. –se llevó la mano al estómago y puso cara de sufrimiento.

Y de esta manera nos dirigimos a la cocina, mientras pensaba en arreglar qué hacer en ese día con mi pareja. Era fin de semana, no podía desaprovecharlo.

4 comentarios:

  1. Ayyyyyy me encanta la pareja de Rina y ryuuseii!!
    y los celos de Pi me hcen recordar a Jin y su hermana!! xd!

    ResponderEliminar
  2. JAJA qué bueno que te haya gustado *u* Esa pareja salió sola, no estaba planeada xD! Ahora somos todos pro RyuuseixRina 8D (?)

    ResponderEliminar
  3. que bueno que te haya gustado el blog espero que te hagas seguidora jjiji XD para que sigamos en contacto muy bueno el fic lo leere con mas detenimiento pero tu sigue viendo mi blog *.* gracias por comentar y por haberlo visitado y recuerda BELIEVE!!!!! XAU
    NUEVA AMIGA....JIJIJI

    ResponderEliminar
  4. Sip, leé el fic que seguro te va a re gustaar *o* Y yo (Kao) seguiré viendo tu blog :3

    ResponderEliminar